SOLANAS: EN EL AÑO 1996 ROGELIO FRIGERIO Y JORGE BUSTI EN SOCIEDAD, UNO COMO FUNCIONARIO EN BUENOS AIRES Y OTRO COMO GOBERNADOR DE ENTRE RIOS REALIZARON LA MAYOR ESTAFA EN ENTRE RIOS. RECUERDE PRIMERO HE HISTÓRICAMENTE FUE EL BANCO DE ENTRE RIOS Y LUEGO EL BANCO BERSA PERO NADIE LO HIZO CONOCER NI CONTARLO.

BUSTI Y FRIGERIO SOSTIENEN UN AMOR DE LARGA DATA

En el siglo pasado, (probablemente Ud. no lo recuerde), Busti y Frigerio nos quitaron el Banco de Entre Ríos, pero eso sí, nos colgaron el pasivo que tenía, a todos los entrerrianos.

Fue en en 1996, Busti era gobernador y Frigerio Subsecretario de Programación Económica y Regional del gobierno nacional (peronista). Entre los dos nos dejaron a los entrerrianos sin banco oficial. Delito de lesa economía que ambos procuran no recordemos. Por si alguno tuviese dudas que fue una estafa, el Bersa, ya privatizado, le revendió a la Provincia (Busti) la cartera de clientes, cobrables e incobrables del banco, por un valor de varios millones de dólares. La provincia no alcanzó a recuperar ni el uno por ciento de esa cifra. Estafa por la que ni Busti ni Frigerio rindieron jamás cuentas.

En 2013 Busti y Frigerio volvieron a ser socios políticos en el Frente Unión por Entre Ríos, alianza creada para enfrentar desde de conservadorismo provincial lo que ellos consideraban la ‘amenaza de los zurdos Kirchner’.

En la actualidad Busti luce despintado, incluso se informa que hace pocos días fue operado del corazón, algo que sorprendió a algunos que pensaban que no tenía esa víscera. En cambio, Frigerio, de la mano de Magneto y todos los tenebrosos intereses que representan, nuevamente se ha reciclado: es el hombre sin pasado, y de paso nos da una lección magistral del poder de la prensa monopólica, que a pesar que toda la carrera política del nieto, la venía realizando desde su condición de ‘peronista’, pertenencia política respaldad por una ficha de afiliación todavía vigente.

Toda esa historia fue borrada de los medios, luego que Magneto, mentor del resucitado, negociara con Macri su entrada al PRO, a cambio de ofrecerle al expresidente, inmunidad en los medios de prensa que controla, o sea casi todos en este país.

Construida la nueva imagen de Rogelio Frigerio, esta vez como referente del conservadorismo, y de haber sido nombrado el superministro del gobierno Pro/Cambiemos, avanzó, ante la debilidad dirigencial del radicalismo entrerriano hasta coronarse como la ‘gran esperanza blanca’ de los boinablanca. Algo que mirado en otro contexto no deja de ser desopilante.

Recorre la provincia, mate en mano, declamando, como entrerriano (SIC) futuros venturosos a quien lo quiera escuchar, que, a la vista de lo ocurrido en noviembre, son un montón. Desde la conducción del diario de Noble le indicaron que debía tomar distancia de sus recientes aliados políticos, para reforzar la idea que él no fue peronista y mucho menos ‘macrista’ (con perdón de la palabra): ‘yo no fui’, ‘yo no sabía’, ‘yo no pedí el crédito al FMI’. Y sube la apuesta desmarcándose de su rencoroso ex jefe “no hay un liderazgo definido” (En el PRO) “yo no participe de la negociación con el FMI” “Acordar con el Fondo lleva más de 5 minutos” (no 5’ como dijo Macri) Y de paso le mete caña a Larreta y Vidal, “fue un error hablar de cosas como la presidencia de la cámara”.

El nieto esta agrandado y pensando a lo grande: quiere el sillón de Rivadavia, Entre Ríos es solo un escalón, que ha sorteado fácil. Aquí se le hizo el campo orégano, porque le fue sencillo arrasar sin despeinarse con una runfla decadente de Moines, Bustis… ex gobernadores que usurparon desde el conservadorismo una identidad ideológica, que nunca les perteneció, a la que vaciaron de contenido hasta el punto de la humillación. El momento más bajo de este proceso de caída libre probablemente haya sido la ausencia del ‘conductor designado’ en la proclamación de los diputados electos en estos días. Realmente un bochorno que exhibe lo profundo del abismo. Puesto a dedo desde la conducción del unitarismo partidario, recorrió la provincia mintiendo una vocación que no sentía y una futura dedicación a luchar por el interés común tan falsa como un billete cincuenta centavos. Y después, sin que se le cayera una pestaña, sin asumir el puesto desde el que prometió defender los intereses de los entrerrianos, regresó a su oficina de funcionario.

Los viejos partidos provinciales han sido usurpados y malversados por simuladores, ante la decepción la vieja militancia que ve sus ilusiones revolcadas, pero nunca hay que decir nunca, en este país el largo plazo se mide a partir de un mes, y todos sabemos que en largo plazo todo puede pasar.

Y volviendo al principio, somos una de las provincias más ricas del país, pero que luce el peor de los récords posibles: la más inequitativa distribución de la riqueza y dos de las diez ciudades más pobres. El gobernador en retirada muestra como un logro haber rebajado los impuestos a los que más tienen, al anunciar que topeó la contribución inmobiliaria rural, para que paguen menos los que integran el club del único sector de la actividad económica nacional que duplicó sus ingresos a pesar de la pandemia. Y el que se postula sucederlo, el ganador de noviembre y delfín de Magneto, anuncia como el eje de su futura gestión de gobierno que ‘bajará los impuestos’, obviamente a los sectores del privilegio. Mientras planea (aunque no lo dice) con la privatización de las tierras fiscales de los campos bajos, santuario natural que el comenzó a destruir con un ilegal barrio náutico logrado con endicamientos que han perjudicado a todos sus vecinos, obras por supuesto financiadas por Juan Pueblo, como es costumbre para estos sujetos, acostumbrados a tomar los dineros públicos y usarlos en su propio beneficio.

Una pena que él bebe Sabaini se nos haya ido, si viviera, podría llamarlo y decirle que las herramientas de análisis que él nos ofreció hace cincuenta años siguen tan vigentes como entonces. Como diría mi amigo el gordo, asinomae.

Por: Guillermo Luciano para Diario Junio

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